¿Por qué usar bastones de trekking?

Razones para usar bastones de trekking

Cada vez está más de moda usar bastones para ir a la montaña y la verdad es que ayudan mucho a coger un ritmo de movimiento, sobre todo si usas los dos, ya que creas un ligero balanceamiento del cuerpo que te impulsa a avanzar mejor.

Usar los bastones de trekking proporciona grandes ventajas como:

  • Mejora la distribución del peso que llevamos y por lo tanto ayuda a mejorar la comodidad a la hora de andar ya que no sólo cargamos el peso en las piernas sino que se reparte también en los músculos pectorales y en los brazos.
  • Si los bastones se usan bien ayudan a mejorar el equilibrio ya que se pasa de tener dos puntos de apoyo a tener cuatro. Hay que gente que al estar muchas horas caminando con bastones y después los deja a un lado siente cierto desequilibrio momentáneo.
  • Tener estos dos apoyos extra hace que las rodillas y los tobillos se cargen menos y no sufran tanto, sobre todoen las bajadas que es donde más cuidado hay que tener.
  • Son de gran ayuda dándoles otros usos diferentes como por ejemplo si fuera necesario para muletas, o para soportar un vivac, etc. Eso sí, ten en cuenta que los bastones si son telescópicos y los quieres utilizar como agarre de un extremo para que una persona consiga llegar a otro sitio, no te olvides de que se pueden desprender.

A tener en cuenta

  • Puedes perder el equilibrio si la distancia entre el cuerpo y los bastones es muy larga porque se reduce la elasticidad muscular.
  • No se recomienda su uso continuo porque disminuye la habilidad e coordinación.
  • Disminuye la elasticidad y los músculos al ser ayudados tan de contínuo pierden su capacidad de su estímulo natural
  • Prestar atención en las aristas para que no se atasque el bastón y poder caer o tropezar con los bastones al andar.
A nivel personal me parece importante y útil el uso de los dos bastones. Yo he empezado a usarlos hace relativamente poco porque siempre pensaba que era algo molesto, pero me di cuenta que esa opinión era más bien un prejuicio y tenía en mi cabeza que pesaban y que había que agarrarlos, todo eso me parecía bastante latoso. Cuando probé a usar los dos bastones, bien agarrados como se tiene que hacer y me puse a caminar por la montaña cuesta arriba y cuesta abajo me di cuenta de lo útiles que son y ya nunca me los dejo en casa, que ocupan poco y ayudan mucho.